Chistes para niños largos

Hoy quiero darles las gracias por visitar esta nueva sección en la que publicaremos chistes para niños largos.

Se trata de una nueva colección de chistes, pero de los que requieren muchos datos y muchas palabras para ser elaborados. Se trata de un humor muy diferente al de los chistes cortos, donde solamente se utilizan 1 o 2 frases.

De esta manera, los niños consiguen practicar su lectura, mejoran el léxico, y todo ello mientras se divierten al mismo tiempo.

Esperamos que los siguientes chistes sean graciosos, que se rían mucho y que pasen un rato divertido.


Chiste 1:

En el colegio, la profesora le pide a los alumnos que redacten un bonito texto en honor al día de la madre, y que siempre finalicen con la frase “Madre solo hay una”.

Al día siguiente, le toca el turno a Luisito para leer su redacción, sale a la pizarra y dice:

  • Yo paseaba en bicicleta por la acera cuando me tropecé, me caí de la bicicleta, justo en medio de la carretera cuando pasaba un camión, entonces llegó mi madre, me agarró del brazo y me salvó la vida, porque !Madre solo hay una!.

La profesora felicita a Luisito y le pide a Joselito que lea la suya.

  • Yo estaba haciendo submarinismo en la playa cuando de repente aparece un ola enorme. Según se acercaba la ola, pensé que me hundiría contra las rocas y que podría tener un serio accidente, cuando entonces, mi madre tiende su mano y me saca del agua justo antes de que llegue la ola, porque madre solo hay una.

La profesora aplaude la redacción de Joselito y le pide a Jaimito que lea la suya.

Jaimito se pone de pie y comienza a leer:

  • Íbamos mi madre y yo por el desierto sin comida y sin bebida durante más de 3 días. Entonces vimos a lo lejos un campamento de árabes con camellos que nos invitaron a pasar dentro de su tienda de campaña. Allí dentro, había una nevera. La abrí, saqué una lata de coca cola que quedaba, y dije: Madre sólo hay una…

Chiste 2:

Un turista que realizaba un safari por el Congo entra en una farmacia. Al entrar, saluda al negro farmacéutico, saca una lista de la compra y le dice:

  • Quisiera una aspirina.

El negro entra en el almacén y sale con una aspirina enorme del tamaño de un plato.

  • ¿Pero esto qué es? ¿No tienen aspirinas más pequeñas?
  • Señor, estamos en el Congo, aquí las aspirinas son así.

El hombre decepcionado, acepta comprar la aspirina y continúa pidiendo:

  • Quisiera pasta de dientes, por favor.

El negro aparece con un tubo de un metro de altura y le dice: 

  • Aquí tiene su pasta de dientes. ¿quiere algo más?
  • No gracias, los supositorios, ya me los compro cuando vuelva a mi país.

Chiste 3:

El pedo mexicano:

Tres hombres espeleólogos, uno de ellos era mexicano, se pierden en el interior de una cueva, y entonces aparece El demonio y les dice:

  • Habéis bajado tan profundo que queda poco para llegar al infierno. Ya estáis condenados. Sin embargo, aún tenéis una posibilidad de salvaros. Si me pedís que haga algo y no soy capaz, os dejaré salir de la cueva.

El primero de los hombres le pide que se bañe en lava incandescente. El demonio, se mete en la lava, y vuelve a salir como si nada. Agarra al hombre y se lo lleva a la zona oscura de la cueva.

El segundo hombre, le pide que se beba un vaso de agua hirviendo. El Demonio, saca un vaso de agua borboteando, y se lo bebe de un trago. Después, agarra al hombre y se lo lleva al infierno.

Llega el turno del mexicano y le pide una silla agujereada con 100 huecos. 

Se quita los pantalones, se sienta en la silla y se tira un pedo.

  • A ver si sabes por cuál de los agujeros ha salido el pedo.

El Demonio se pone a oler la silla y le dice:

  • Muy fácil, ha salido por el agujero 81

El mexicano se da la vuelta, le enseña el culo y le dice:

  • Error, salió por este, jajajajajajajaj

Chiste 4:

En el colegio, la profesora hoy les imparte clases de educación, protocolo y buenas maneras a la hora de comer. Se acerca a Miguelito y le pregunta:

  • A ver Miguelito. Imagina que estás cenando con una chica y te entran ganas de mear. ¿Qué es lo que dirías?

Y Miguelito contesta:

  • Ahora vengo que voy a mear…
  • Muy mal, eso suena muy grosero. A ver Juanito ¿Cómo lo dirías tú?

Y Juanito dice:

  • Perdona que debo ir al servicio.
  • Mucho mejor Juanito, pero todavía sería conveniente evitar decir la palabra “Servicio”. ¿Cómo lo dirías tú Jaimito?

Y Jaimito dice:

  • Yo diría: “ Querida señorita, pido perdón por ausentarme un momento, pero debo ir a darle la mano  aun íntimo amigo, que espero poder presentarle cuando termine la cena…”

Chiste 5:

Un granjero cansado de que un topo le coma la cosecha, llama a una empresa de exterminación de plagas. Cuando la empresa termina de fumigar,  le dicen al granjero:

  • No hemos podido acabar con el topo. Es muy resistente. Pero usted debe pagarnos el desplazamiento y el material gastado.

El granjero les paga casi 1000 dólares, y decide llamar a otra empresa de exterminio.

La segunda empresa, rodea toda la huerta con una tela especial. Comienzan a fumigar, y a soltar unos gases tóxicos. Cuando terminan, le dicen al granjero.

  • Lo sentimos. Ese topo es resistente a nuestro veneno. Pero usted debe pagarnos los gastos de desplazamiento, el montaje del plástico y el gasto de material…

Total, que el granjero se gasta casi 2000 dólares para nada.

Entonces, aparece el flautista de Hamelin y le dice:

  • Yo puedo conseguir cazar a su topo en menos de 5 minutos.

Saca la flauta, comienza a tocar, y el topo asoma la cabeza por uno de los agujeros.. El granjero que lo vé le dice:

  • Ese topo me ha costado miles de dólares. Quiero que lo caze y que le haga sufrir. Quiero que muera sufriendo el mayor de los castigos!
  • Eso está hecho.

Al de un rato, el flautista aparece y el granjero le pregunta:

  • ¿Qué castigo le has puesto al topo para que sufra?
  • El peor de todos. lo he enterrado vivo!

Chiste 6:

El equipo de fútbol de un pequeño pueblo español se clasifica para jugar la Copa contra el Barcelona. Todas las cadenas de televisión acuden al evento y cuando saltan los jugadores de este humilde equipo al campo, uno de los reporteros se da cuenta que todos los jugadores tienen el número en color negro, excepto el número 11 que lo tiene en color rojo.

El comentarista le dice a su compañero:

  • Que extraña equipación. Todos los jugadores con números negros, pero el número 11 parece que lleva el número en color rojo. Conectamos con el reportero que está a pie de campo. ¿Sabe usted porqué uno de los jugadores lleva el número rojo?

El otro reportero dice:

  • Hola Matías. Debo decir, que desconozco las razones por las que uno de los jugadores lleva el número de su camiseta de color rojo. Claramente podemos ver que el resto de la plantilla llevan sus respectivos números de color negro. Quizá sea un error en la equipación, o el jugador se ha equivocado de camiseta. No lo sabemos.
  • Pregúntale al entrenador, que está allí junto al banquillo. Quizá pueda responderte.

El reportero se acerca al banquillo, le acerca el micrófono al entrenador y le pregunta:

  • Disculpe Mister, ¿Podría usted aclararnos porque uno de sus jugadores ha salido al campo de juego con un número en su espalda de color rojo, cuando el resto de los jugadores llevan los números negros?

El entrenador le contesta:

 

  • Es obvio. Lleva el número rojo, porque se llama Domingo….

Chiste 7:

Tres amigos se van a cazar osos a las montañas rocosas de Alabama. Al llegar allí, acuden a la casa de un indio experto cazador de osos, para que les de algún consejo.

El anciano indio les dice:

  • Para cazar un oso, hay que colocarse en la entrada de una cueva, y gritar hacia dentro las palabras “Sal oso, sal”. Luego esperar unos 30 minutos, y el oso saldrá por sí mismo. Entonces, disparar.

Los amigos deciden separarse para poder cazar mejor. Cuando termina la jornada, se reúnen de nuevo y dos de ellos regresaban cada uno con su oso, pero el tercero, volvía todo destrozado, con la ropa hecha jirones, sangrando….

Los amigos le preguntan:

  • ¿Qué te ha pasado? ¿Ha sido un oso?
  • No no. Fui a una cueva, grité las palabras “Sal oso, sal” y me quedé con la escopeta esperando…. Y entonces… Me atropelló el tren que va de Alabama a Misuri.

Chiste 8:

Un pueblerino que viaja por primera vez a Nueva York pero no sabía nada de inglés.

Al llegar, ve la estatua de la libertad y le pregunta a uno que pasaba por allí:

  • Disculpe ¿Quién es el autor de esta escultura tan grande?

Y le contesta:

  • What?

Continúa su camino por la ciudad y se encuentra el Empire State Building. Entonces, de nuevo le pregunta a un transeunte:

  • Disculpe, ¿quién es el arquitecto de este edificio tan alto?

Y le contestan:

  • What?

Sigue caminando, y de repente, se encuentra con un cortejo fúnebre entrando en una iglesia. El hombre pregunta a una de las personas que estaba allí llorando:

  • Disculpe ¿Quién ha fallecido?
  • What?
  • Ay! que pena, el pobre What, me quedé sin conocerle!

Chiste 9:

Tres hombres compiten en un concurso de aves. Llega el primero con un halcón, le quita la capucha de la cabeza, lo lanza hacía arriba, y cuando el halcón está lo suficientemente alto, suelta una pajita, y antes que caiga al suelo, el halcón la atrapa con el pico bajando a 120 kilómetros por hora.

El segundo hombre aparece con un águila real. Le quita la capucha, la suelta, y cuando está muy alta, saca una pajita, la tira al viento, y el águila baja a 180 kilómetros por hora en picado hasta atraparla con el pico.

El tercer hombre, saca un loro feo y viejo. Le quita la capucha, y lo lanza hacía arriba. Cuando el loro estaba alto, suelta una pajita, la tira al aire, y el loro baja en picado a 200 kilómetros por hora… Cuando se está acercando al suelo, el loro dice gritando:

  • Tira más pajitas, que me matooo

Chiste 10:

Dos amigos contando historias y uno le dice al otro:

  • ¿Qué tal te fue el viaje a África? ¿Lo pasaste bien?

Y el otro le contesta:

  • Fatal! lo pasé muy mal.
  • ¿Porqué?
  • Porque estábamos cazando jirafas , cuando de repente aparece un león enorme y se pone a perseguirme… Yo salgo corriendo, y después, aparece un segundo león… Los dos leones me seguían, pero justo cuando estaban a punto de alcanzarme, se resbalan… Luego aparece un tercer león y también se pone a perseguirme… Justo cuando están llegando de nuevo, se resbalan y caen los tres. Entonces yo aproveché para subirme a un árbol, y me salvé.

El otro compañero, con cara asombrada le dice:

  • Vaya aventura. Yo me habría cagado de miedo!
  • Tú y cualquiera.. ¿Por qué te crees que los leones se resbalaban?

 

Puntuame!

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